domingo, 22 de agosto de 2021

El milagro

Un eco en el mar.
Luego otras tierras.
Aquellos meses en que iba
y venía para probar territorio,
ya había volado buscando otras alas.
Luché contra las sombras
en una guerra donde peleé como hombre.
Pero tal batalla fue,
a lo menos, una tragedia de poder:
estragos de un centro caótico. 
Tú estabas merodeando en pasajes,
mensajes nocturnos, verbos
alterados, anhelos descifrables,
indefinidos lapsos
de tiempo o memorias,
una pregunta persistente
como una voz fantasmal en mi cabeza
que se volvió adversario,
y en el momento de cruzar
kilómetros de cielo y tierra,
en el mar, entre olas,
por el horizonte,
fe, como luz divina
brillaba como esmeralda
para desaparecer luego, pronto,
frente al vestigio de las pocas
variables elementales: la razón
de un pensamiento escéptico, 
el milagro
de un corazón creyente,
los restos de una culpa
equivocada y falsa
en dos puntos opuestos.
Todo pasó,
todo se volvió evidente, todo
reincidía en una verdad impuesta
por la distancia
y que meses después,
sufrimos bien, aprendimos mejor:
ese retrato guardado
ese sensato afecto
ese buen deseo
y una verdadera gratitud.