Me sacude violentamente
una corriente furiosa
Trae el caos en sus olas,
grita al cielo que se va
Y nosotros bajo la lluvia
recordando las promesas
olvidamos la humedad
que llevamos en los labios
Fue un instante tan fortuito
que empezamos a dudar
si mojarnos del momento
o ahogar con fuerza al tiempo
Conozco las amenazas
sé qué me depara el presente
interpolando mis palabras
me reconozco en desorden
Pese a la zozobra
y mi voluntad fragmentada
conservé mi voz soberana
como mi única redención
Y es una corriente mi caos
que se disfraza de quietud
cuando en realidad
me debato por su violencia
y en forzados silencios
se aparece otra turbia presencia,
porque no sé vivir como ellos viven
con el cuerpo dispuesto para los demás