Cuántas lunas en nuestra piel
noches en silencio
tantos verbos desgastados
no quise acumular su rastro
porque sería blasfemar las
noches enmarcas, ahí donde
mis versos retrataron al placer
Hubo noches en mis manos
que al amanecer se disolvieron
es como adherir un espacio
crear un palacio nuestro
cortando rincones con los dedos
transformándonos en amantes perfectos
haciendo lo que no solemos
Desnudarnos en esta casualidad
cuando no queda qué descubrir
mas que noches en nuestra piel
miradas donde el fuego quema
avivando todas las coincidencias
palabras, aromas, caricias...
y lágrimas es lo único que queda
¿como tú dónde encuentro?
Hoy estás pero te vas