martes, 27 de enero de 2015

Para un amigo

Amigo mío,
a veces me vienen las ganas
y no sé dónde ponerlas.
A veces me vienen palabras
y otras veces tormentas.

Amigo mío,
tengo guardadas mis manos,
miradas discretas;
tengo ilusiones cegadas
por una visión perversa.

Te pido un minuto,
para quitarte la ropa,
quitarte los miedos
y muy despacio
desnudar tus secretos
despojarte de complejos.

Te propongo un segundo,
una fracción de tiempo
donde te sientas seguro
y tus muros
se caigan completos
respirando tu aliento.

Amigo mío,
se libre
que para eso es la vida
para eso es tu cuerpo.
Vuélvete un ave
y vuela muy alto,
a donde te lleve el viento.

martes, 20 de enero de 2015

La Danza de la Realidad: la obra de Jodorowsky

Me di la oportunidad de leer el libro y ver la película de “La Danza de la Realidad” de Alejandro Jodorowsky, y la síntesis de ambas me ha dejado la experiencia para comprender y reconciliar una parte de mi historia personal. Una de las cosas que de hecho me motivaron a escribir y abrir este blog fue porque durante la lectura del libro, supe que era importante empezar a hacer lo que ya sé hacer, entregarme a lo que inevitablemente me ayuda a sanar, a construir y a meditar mi aquí y ahora. El libro me hizo ver de nuevo algo que el señor Jodorowsky ya me había enseñado en trabajos anteriores: el arte es para sanar. El arte no debe de ser una forma de adornar la ilusión del ego, un pretexto para engrandecerlo ni para lucirlo. El arte es un camino hacía la conciencia, que abre otros caminos y otras conciencias, y así resuena en el universo. El libro es una biografía fantástica con la que fácilmente logras identificarte en alguno de sus pasajes. Uno de los que más me marcó fue cuando habla de cómo Alejandro tuvo sus primeras aproximaciones a la poesía, en donde yo concluí y reflexioné una vez más sobre la importancia de las palabras y de su intención. Comparte un haiku japonés que un alumno le muestra a su maestro:

Una mariposa:
Le quito las alas
¡Obtengo un pimiento!

A lo que el maestro responde:
-No, no es eso. Escucha.

Un pimiento:
Le agrego unas alas
¡Obtengo una mariposa!

La lección es clara: el acto poético debe ser siempre positivo, buscar la construcción y no la destrucción. También le agregaría que puede buscar la deconstrucción con la intención de reconstruir y crear algo con mayor belleza.

En cuanto a la película, admito que es un trabajo a lo que nos tiene acostumbrados Jodorowsky en cuanto a imaginería y ritmo. “La Montaña Sagrada” sirve como el molde que le da forma a esta nueva obra del maestro, pero también nos lleva por turbulencias narrativas y peculiares personajes  como en “Santa Sangre”.  En sí, la película es un acto poético, y la cima de ésta [spoiler alert] es el momento en que el niño Alejandro quiere saltar de un acantilado, pero el viejo Alejandro lo abraza para sostenerlo, para protegerlo, acompañarlo, darle fuerza, seguridad, para decirle “yo estoy contigo, no estás solo”. Es el rescate de nuestra infancia, de nuestro destino determinado por nuestra inocencia marcada por lo que otros dicen, piensan, sienten y creen. Se siente en el transcurso de toda la película, que Jodorowsky sabe que su tiempo en este plano está por acabar y busca reconciliar su historia, haciendo de ella una poesía que comparte con aquello  que lo llevó a hacerla. Un ciclo hecho por él a través de recorrer por su propia fantasía.


Admiro la obra de quien considero un maestro en mi camino, porque a través de ella he comprendido lo importante que es ser y dejar ser, vivir y dejar vivir. La danza de la realidad se baila día a día en la armonía de nuestra conciencia, de hacer que las cosas fluyan y de hacer que nos movamos en la frecuencia del alma universal a través de una sola cosa: el amor.

viernes, 9 de enero de 2015

Bienvenida (Depuis Le Début)

Esta es la primera vez que tomo una decisión de esta magnitud de responsabilidad. Comprometerme con escribir es un compromiso personal que quiero ejercer, dejarme de chingaderas y creer que puedo escribir cosas interesantes, graciosas, que muevan emociones y creencias, cosas que sean autenticas y dignas de ser tomadas en cuenta, ya sea para elogiarlas o para sentirse ofendidos.

Alguien alguna vez, un maestro, me enseñó que las palabras transforman y creo firmemente en esa frase, es parte de mi credo personal. Todos los días me lo recuerdo porque cada palabra que sale de mi boca o de mis manos, resuena en el universo con su vibración y su frecuencia y va transformando lo que toca. Creo que muy pocas personas conocen el verdadero valor que tienen las palabras y las usa o las dice como si fueran desechables, sin saber que son un recurso renovable y reciclable que da luz a este planeta. Y así como es importante hacer uso de la palabra oral y escrita, también lo es el silencio. La prudencia de usar el silencio vuelve más armonioso el ejercicio de la libertad de expresión, es un privilegio que debe usarse con cautela y sensatez. El silencio es necesario para decir una idea también, a veces dice más que lo que se puede decir con palabras.

Por eso quiero que cuando haga uso de este espacio para decir algo que quiero decir o algo que siento, lo haré con responsabilidad, y si dejo de hacerlo, lo haré de la misma manera. He andado de aquí para allá, he hecho muchas cosas, he tomado muchos riesgos, he visto y escuchado tantas cosas, que no quiero que se queden sólo conmigo.Y sé que al final, cuando alguien las lea, habrá sangre... porque no todos luchan con las mismas armas ni las mismas estrategias ni por una misma batalla, pero me siento listo para enfrentarme a esas circunstancias y agradeceré la experiencia. Y si hay coincidencia con lo que piense o quiera decir alguien más, también estaré agradecido. Bueno... pues empezamos. Bienvenidas y bienvenidos.