martes, 27 de enero de 2015

Para un amigo

Amigo mío,
a veces me vienen las ganas
y no sé dónde ponerlas.
A veces me vienen palabras
y otras veces tormentas.

Amigo mío,
tengo guardadas mis manos,
miradas discretas;
tengo ilusiones cegadas
por una visión perversa.

Te pido un minuto,
para quitarte la ropa,
quitarte los miedos
y muy despacio
desnudar tus secretos
despojarte de complejos.

Te propongo un segundo,
una fracción de tiempo
donde te sientas seguro
y tus muros
se caigan completos
respirando tu aliento.

Amigo mío,
se libre
que para eso es la vida
para eso es tu cuerpo.
Vuélvete un ave
y vuela muy alto,
a donde te lleve el viento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario